ALPE D’HUEZ, Francia (AP) — Tadej Pogacar lanzó un impresionante ataque en solitario desde el pie del icónico Alpe d’Huez para ganar el viernes la 19na etapa del Tour de Francia y ampliar su ventaja en la clasificación general.
Incluso para los elevados estándares del cuatro veces campeón del Tour, fue una de sus victorias más sobresalientes, ya que estaba a más de tres minutos de distancia cuando faltaban 12 kilómetros (unos 7,5 millas).

Sin un compañero de equipo en el último tramo, alcanzó al ecuatoriano Richard Carapaz y al francés Lenny Martinez cuando restaban 1,5 kilómetros y luego aceleró para lograr su quinta victoria de etapa en la carrera de este año y la 26 de su trayectoria.
“Es muy bonito ganar aquí arriba. Estoy súper feliz de llevarme la victoria”, dijo Pogacar.
Martinez terminó seis segundos detrás y Carapaz —quien ganó el jueves la 18va etapa con una brillante victoria en solitario tras una escapada— llegó nueve segundos después. El estadounidense Sepp Kuss, que se desfondó en los kilómetros finales, quedó a 1 minuto y 14 segundos.
Con una ventaja de 7 minutos y 11 segundos sobre Remco Evenepoel en la clasificación general, y con dos etapas por disputarse, Pogacar está cerca de unirse a Eddy Merckx, Miguel Indurain, Jacques Anquetil y Bernard Hinault como los únicos hombres que han ganado cinco Tours.
Salvo contratiempo o accidente, el astro esloveno del ciclismo será coronado cuando la carrera termine el domingo en los Campos Elíseos de París.
El mexicano Isaac del Toro, compañero de Pogacar en el equipo UAE Team Emirates XRG, se mantiene tercero en la general, retrasado a 9:42 minutos.
Catalogado como un puerto de categoría especial, la más dura de la carrera, el Alpe d’Huez es posiblemente la subida más famosa del ciclismo y tiene un estatus casi mítico en el Tour. Multitudes de aficionados, muchos acampando durante la noche y portando banderas de varias naciones, gritaban ánimos en cada una de las 21 curvas de herradura.
“Fue una atmósfera de locura en toda la subida”, señaló Pogacar.
Mantuvo la concentración mientras el público se acercaba peligrosamente a su rostro y, en un momento, tuvo visibilidad limitada debido al humo de las bengalas encendidas por los espectadores.
Pero por impresionante que fuera la victoria de Pogacar, también se produjo porque Carapaz, Kuss y Martinez no trabajaron juntos de manera adecuada para distanciar a Pogacar cuando él iba más abajo.
“Tuve que luchar contra corredores súper buenos. Pero estaban jugando un poco entre ellos, así que eso me ayudó a recortar la diferencia”, afirmó Pogacar.
Quizá pensando que podía beneficiarse del desfallecimiento de los demás y llevarse la etapa, Martinez siguió a rueda de Carapaz, algo que molestó mucho a Carapaz y significó que el veterano tuviera demasiado trabajo que hacer en solitario.
Carapaz siguió intentando acelerar mientras Martinez —10 años menor— hacía menos trabajo, y un Kuss con aspecto cansado por lo general se quedaba demasiado atrás antes de descolgarse.
A falta de 900 metros, Carapaz mostraba una resistencia fenomenal para mantenerse con Pogacar, pero finalmente sucumbió ante una aceleración brutal y no pudo seguirlo cuando el maillot amarillo lo rebasó.
La gigantesca etapa alpina del sábado, de 171 kilómetros, podría ser épica.
Incluye tres ascensos de categoría especial —Col de la Croix de Fer, Col du Galibier y Col de Sarenne— y una subida de primera categoría al Col du Télégraphe antes de un final quebrado hacia el Alpe d’Huez.
Pogacar no necesita ir a por la victoria y puede quedarse atrás con seguridad y proteger su ventaja.
Pero, ¿lo hará?
Hay 66 kilómetros de pura escalada y eso quizá sea demasiado como para que se resista.
“Mañana es la etapa reina del Tour. (Es) el día más duro del Tour”, acotó. “Seguiremos nuestro propio plan, nuestro propio ritmo. No nos importa nada más”.
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