La temporada de pesadilla se consumó esta tarde en el Estadio Hidalgo, en donde Pachuca goleó 3-0 a Tigres, resultado con el que los felinos se quedan con 15 puntos y prácticamente se despiden de la posibilidad de jugar la Liguilla.
El panorama del equipo dirigido por Víctor Manuel Vucetich era complicado previo al partido y con la exhibición de esta tarde, se quedó a la espera de un auténtico milagro para clasificar a la Fiesta Grande.
Por si fuera poco lo que vive actualmente, Tigres cerrará la Fase Regular del torneo con dos partidos de local, ni más ni menos que ante Cruz Azul y América.
Los Tuzos del Pachuca fueron amos y señores del trámite del compromiso y obtuvieron su primer triunfo como local en el torneo gracias a Salomón Rondón, quien anotó dos de los tres goles de la velada.
Cuando los felinos peor la pasaban, Kenedy puso el último clavo en el ataúd de un cuadro que todavía se quedó con 10 hombres por la expulsión de Alan Franco.
A pesar de la goleada, los Tuzos aún tienen mucho trabajo por hacer, ya que deberá ganar sus dos últimos partidos y esperar una serie de combinaciones para poder colase a la Liguilla.