ATLANTA (AP) — El Pro Bowl ha llegado a su fin, anunció el miércoles la NFL, poniendo término a un partido de exhibición que reunía a los mejores jugadores de la liga y que se había celebrado, de una forma u otra, casi todos los años desde 1951.
El partido no se disputó en 2021 debido a la pandemia de COVID-19, pero esa fue la única interrupción de este evento de postemporada.
«Está bien ser la primera liga que decide prescindir de un partido competitivo de estrellas», declaró Peter O’Reilly, vicepresidente ejecutivo de la NFL, durante la reunión de propietarios celebrada en Atlanta.
La liga informó que, tras la presente temporada, se seguirá nombrando a 88 jugadores como integrantes del Pro Bowl y se les rendirá homenaje en Los Ángeles. En esas mismas fechas se llevarán a cabo también varios eventos de flag football (fútbol bandera).
«El Pro Bowl siempre ha consistido en reconocer a los jugadores que destacan como los mejores de la NFL», afirmó O’Reilly en un comunicado. «La selección para el Pro Bowl recuperará su propósito original: honrar a los mejores entre los mejores. Queremos que esa distinción tenga un significado aún mayor para los jugadores, sus familias, sus clubes y nuestros aficionados».
O’Reilly afirmó que la decisión suponía «pasar del juego al reconocimiento».
Troy Vincent, vicepresidente ejecutivo de operaciones de fútbol americano de la liga, comentó que los jugadores le habían expresado que «no desean un juego competitivo» tras los playoffs.
«Vienes de los partidos por el campeonato, donde los espectadores aprecian la intensidad física del juego, e intentas replicar eso», señaló Vincent. «Francamente, no encaja bien. No es una buena representación».
La popularidad del Pro Bowl ha disminuido en los últimos años. Aunque en su día fue un evento emblemático de Honolulu, la NFL lo ha trasladado a diversas ciudades e incluso cambió la modalidad de tackle a flag football en 2023.