Boca Juniors, con Leandro Paredes como figura, venció 3-1 este martes a Vasco da Gama en el estadio Maracaná para clasificar a la final de la Copa Sudamericana 2026.
El equipo entrenado por Rodolfo Arruabarrena dio vuelta a su cruce de semifinales tras haber perdido 1-0 la semana pasada en La Bombonera.
Ahora jugará el partido decisivo del torneo el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia, contra el ganador entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque, que cerrarán su serie el miércoles en Montevideo tras un sólido triunfo 3-0 del Galo en Belo Horizonte.
Paredes entró como suplente en el minuto 57 tras recuperarse a contrarreloj de una lesión y marcó en el 88 el gol que evitó que todo fuese a penales.
Lautaro Di Lollo en el 4 y Miguel Merentiel en el 34 habían anotado por los xeineze y José Luis Rodríguez hizo lo propio por los cruzmaltinos en el 66.
A diferencia de la Copa Libertadores, evento en el que los clubes de Brasil encadenan siete títulos en fila, la Copa Sudamericana ha sido un bastión que ha resistido el dominio regional de los representantes del país de Pelé.
El Athletico Paranaense fue el último campeón brasileño en 2021.
Desde entonces alzaron el trofeo los ecuatorianos Independiente del Valle (2022) y Liga de Quito (2023) y los argentinos Racing (2024) y Lanús (2025).
– Dueños del Maracaná –
Vasco da Gama jugaba en un repleto Maracaná después de ganar una guerra judicial, que llegó a la corte suprema de Brasil, por usar el mítico estadio. Flamengo y Fluminense, habituales locales en este escenario, se oponían a que sus vecinos recibieran allí a Boca Juniors cuando el estado del césped ha sido criticado.
«Síndico no es dueño», ironizaban sus hinchas en un cartel.
El que se adueñó del lugar fue Boca, que tomó ventaja muy temprano con un cabezazo de Di Lollo, en un tiro de esquina cobrado por Lautaro Blanco.
Vasco se lanzó arriba por la reacción.
Boca, punzante al contragolpe, esperaba un error. Y no hizo falta demasiada paciencia.
Una terrible entrega de Santiago Sosa terminó con Sebastián Villa de cara al arco de Léo Jardim, pero por fortuna para los brasileños Alan Saldivia se atravesó en el tiro.
Casi de inmediato, el propio Saldivia falló al hacer un mal despeje.
El balón le quedó otra vez a Villa, quien lanzó un pase largo que aprovechó Merentiel con una gran definición ante Jardim, que retrocedía desesperadamente, pues la jugada lo agarró adelantado.
– Categoría de campeón mundial –
Vasco se soltó tras el descanso. Ya no había mañana.
Duda hasta el último momento, Leandro Paredes entró a la cancha para reforzar el músculo xeineze en la zona media.
El mediocampista, campeón con Argentina en el Mundial de Catar 2022, hizo un tratamiento especial con plasma rico en plaquetas para acelerar su recuperación de un desgarro que lo dejó fuera del compromiso anterior en La Bombonera.
Pero Vasco descontó y, con ello, igualó 2-2 el marcador global.
«Puma» Rodríguez, tras un cruce de Cuiabano, pateó a tres dedos para devolver la esperanza a los suyos. Había ingresado desde el banquillo en el 56.
La ilusión local terminó con un remate de larga distancia de Paredes, que se anidó en la red con colaboración de Jardim.
Boca Juniors intentará convertirse en el primer tricampeón de la Sudamericana, tras alzar el trofeo en 2004 y 2005.
– Mineiro favorito a repetir final –
El Atlético Mineiro -subcampeón del 2025- tiene todo a su favor para ser el gran rival de Boca en la final.
Los brasileños cumplieron con un gran duelo de ida en Belo Horizonte y un 3-0 a favor los dejó a las puertas del partido decisivo del torneo.
Pero para concretar su pase a la definición deberán cerrar su llave en casa de la sorpresa de la copa, el Montevideo City Torque.
El estadio Centenario de Montevideo -donde el 28 de noviembre se disputará la final de la Copa Libertadores- será escenario de la revancha. El equipo uruguayo del City Group sabe que remontar la goleada que firmó el galo en la ida sería casi un milagro, pero se atreve a soñar.
«El fútbol uruguayo está plagado de grandes hazañas (…) así que veremos», dijo Marcelo Méndez, entrenador del equipo charrúa.
Para su rival, el camino se ve despejado.
Eduardo Domínguez encontró la mejor versión del equipo en la recta final de la temporada donde bajas de peso, como la de Gustavo Scarpa, han sido disimuladas gracias el buen desempeño de jugadores como el volante colombiano Kevin Castaño y el atacante Reinier.
Si la lógica prevalece y Mineiro clasifica a la final ante Boca, Brasil seguirá teniendo la chance de levantar la Copa después de cinco años de espera.