PARÍS (AP) — Alexander Zverev dejó el club de los mejores jugadores de tenis que nunca han ganado un major.
Por fin es campeón de un Grand Slam.
En su cuarta final de Grand Slam, el alemán venció el domingo a Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5), 6-1 para conquistar el título de Roland Garros.
Fue una oportunidad única para Zverev, sin Jannik Sinner o Carlos Alcaraz al otro lado de la red, y el alemán, tercero del ranking, aprovechó al máximo sobre la arcilla roja de Roland Garros.
Cuando Cobolli falló un smash en el segundo punto de campeonato después de más de cuatro horas de juego y que llegó a cinco sets, Zverev se dejó caer de espaldas sobre la arcilla y se cubrió la cara con las manos mientras comenzaba a sollozar. Cuando se levantó, con la camiseta y los brazos cubiertos de arcilla, Zverev volvió a ponerse las manos en la cara antes de levantar ambos brazos en celebración.
El alemán se unió ahora a un grupo selecto de jugadores que conquistaron su primer major en su cuarta final: el ocho veces campeón de majors Andre Agassi, el ganador de Wimbledon 2001 Goran Ivanisevic y el campeón del Abierto de Estados Unidos 2020 Dominic Thiem.
Sin Sinner ni Alcaraz
Zverev se convirtió en un abrumador favorito para el título desde que el número uno del mundo, Sinner, tuvo problemas en la ola de calor de la primera semana y desperdició una ventaja de dos sets y 5-1 ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo en la segunda ronda. Un día después, el 24 veces campeón de Grand Slam Novak Djokovic también fue eliminado.
Alcaraz, el bicampeón defensor, se retiró antes del torneo por una lesión en la muñeca derecha.
Fue la segunda final del Abierto de Francia para Zverev, después de haber desperdiciado una ventaja de dos sets a uno contra Alcaraz en el partido por el campeonato de 2024.
Zverev tuvo una ventaja aún mayor —dos sets a cero— en la final del Abierto de Estados Unidos 2020 y también perdió esa, ante Thiem. También cayó en sets corridos por Sinner en la final del Abierto de Australia 2025.
Fue el 25to título de la carrera de Zverev.
La primera final de Slam de Cobolli
El 14to preclasificado nunca había pasado de unos cuartos de final de Grand Slam hasta esta semana. Intentaba convertirse en el primer italiano en levantar el trofeo individual en Roland Garros desde Adriano Panatta hace 50 años.
Cobolli proviene del mismo club de tenis en Roma que Panatta, y los organizadores del torneo le pidieron a Panatta que presentara la Coupe des Mousquetaires al campeón para celebrar el aniversario de su triunfo de 1976.
Sin embargo, los honores fueron para Zverev.
La adolescente rusa Mirra Andreeva ganó el trofeo de singles femenino el sábado.
Zverev tomó el control temprano
El partido se jugó en condiciones perfectas y el juego de Zverev fue casi impecable al inicio.
Zverev quebró el saque de Cobolli en un largo game inicial cuando Cobolli mandó un derechazo descentrado a la primera fila de las gradas. El quiebre llegó después de que Zverev tuviera un poco de suerte cuando una devolución de revés pegó en la red pero pasó apenas del otro lado en punto de game para Cobolli.
Un grupo de mujeres en las gradas levantó letras para formar el apodo de Zverev: “Sascha”.
A Cobolli le gusta pararse muy cerca de la esquina de la cancha y sacar con mucho kick abierto hacia el cuadro de ventaja. Zverev sabía lo que venía y devolvió uno de esos saques temprano en el primer set con un revés que rodeó por fuera del poste de la red. Cobolli terminó ganando el punto, pero fue un mensaje de Zverev de que sabía cómo manejar las tácticas de su rival.
La siguiente vez que Zverev conectó una devolución rodeando el poste de la red, Cobolli no pudo controlarla y Zverev ganó el punto.
Los seguidores de Cobolli en su palco visiteron de azul, el color de las selecciones nacionales de Italia, y mientras Cobolli se metía de nuevo en el partido, se escucharon cánticos de “Ole, Ole, Ole; Flavio, Flavio”.
Después de que Zverev mantuvo el saque para ponerse 6-5 arriba en el cuarto set, un entrenador le trató la parte superior de la pierna derecha. Luego Zverev desperdició una ventaja de 3-1 en el desempate, que Cobolli cerró con un derechazo ganador paralelo que provocó un rugido del público.
Pero Cobolli pareció quedarse sin energía en el quinto, corriendo para alcanzar una dejada solo para que Zverev luego lo pasara paralelo para una ventaja de 3-0 y un doble quiebre.