Ruben Amorim experimentó otra montaña rusa de emociones como entrenador del Manchester United cuando Bruno Fernandes convirtió un penal en el tiempo de descuento para asegurar una victoria el sábado 3-2 sobre Burnley en la Liga Premier y que podría ser vital para que mantenga su puesto.
Amorim, bajo una presión enorme después de una vergonzosa derrota en la Copa de la Liga inglesa a mitad de semana, ni siquiera pudo mirar cuando Fernandes ejecutó el penal en el séptimo minuto del tiempo añadido en Old Trafford.
Anteriormente, el United había desperdiciado la ventaja dos veces contra Burnley —uno de los favoritos para el descenso— y se encaminaba a un empate que habría dejado a Amorim en una posición precaria de cara al parón internacional.
Amorim estaba bajo presión después de que el United fue eliminado de la Copa de la Liga a manos del Grimsby Town de cuarta división, tras lo cual criticó a sus jugadores y sugirió que se llevarían a cabo discusiones sobre su posición.
Si esas negociaciones se llevan a cabo, ahora Amorim podría llegar en una posición ligeramente más fuerte, aunque persisten grandes dudas sobre su capacidad para devolver al United —uno de los clubes más grandes del mundo— a sus alturas anteriores.
El United tomó la delantera primero con un autogol y luego gracias un disparo de Bryan Mbeumo, pero permitió un empate cada vez.
Fue la primera victoria de la temporada para el equipo de Amorim tras perder 1-0 ante el Arsenal y empatar 1-1 con el Fulham, antes de la vergonzosa actuación en Grimsby.
El próximo encuentro del United es el derbi ante el Manchester City. Queda por ver si Amorim, quien ha estado a cargo durante 10 meses turbulentos, seguirá presente para ese encuentro.
Chelsea se benefició de algunas decisiones arbitrales controversiales en la victoria 2-0 en la Liga Premier sobre su vecino del oeste de Londres, Fulham, cuyo entrenador Marco Silva luchó por contener su descontento.
João Pedro le dio la ventaja a Chelsea con un cabezazo tras un tiro de esquina en el noveno minuto del tiempo de descuento de la primera mitad, después de que se añadieran un mínimo de ocho minutos.
Eso enfureció aún más a Silva, quien ya estaba molesto porque el gol de su equipo a los 21 minutos de Josh King, de 18 años, fue anulado tras una revisión del VAR que determinó que Rodrigo Muniz había pisado el pie de Trevoh Chalobah mientras protegía el balón en la jugada previa.
Silva recurrió a reírse sarcásticamente al inicio de la segunda mitad cuando le otorgaron un penal al Chelsea por una mano de Ryan Sessegnon tras otra revisión de video, que destacó dos posibles infracciones: un empujón y una mano de João Pedro en la jugada previa.
Después de una larga demora, Enzo Fernández convirtió el penal a los 56 minutos.
“Para alguien que ama el fútbol como entrenador, exjugador de fútbol, como aficionado a veces cuando solo veo un partido, me siento triste, realmente”, dijo Silva cuando se le preguntó su opinión sobre las decisiones arbitrales. “Solo eso”.
Chelsea, campeón de la Copa Mundial de Clubes, suma siete puntos de los posibles nueve en sus primeros tres partidos de la Liga Premier.
Uno de los tres récords del 100% en la Liga Premier desapareció cuando el Tottenham perdió 1-0 ante el Bournemouth, gracias al gol de Evanilson en el quinto minuto.
Liverpool y Arsenal son los otros dos equipos que han recogido el máximo de puntos en los dos primeros partidos y se enfrentan en Anfield el domingo.
Sunderland anotó un gol en el sexto minuto del tiempo de descuento para vencer 2-1 al Bournemouth y el Everton ganó 3-2 al Wolves.
___