Kevin Durant logró el deseo que dijo desde que se unió a Houston Rockets: alcanzar una renovación que lo haga pensar que éste será su último equipo en la NBA.
Durant alcanzó un acuerdo por dos campañas a cambio de 90 millones de dólares, con una opción del jugador para una campaña más. El veterano delantero de 37 años llegó en julio pasado a Houston después de consumarse un intercambio de jugadores que involucró a siete equipos para que dejara a Phoenix Suns.
Durant, 15 veces All-Star y dos veces MVP, rechazó una posible extensión máxima de 120 millones de dólares, optando por un «descuento» de unos 30 millones. Esta decisión otorga flexibilidad salarial a Rockets, que proyectan estar 80 millones por debajo del segundo apron del luxury tax para la próxima temporada, para que puedan rodearlo de jugadores talentosos que los hagan contendientes al título.
Durant ya supera en salarios acumulados a LeBron James
Con este nuevo contrato, Durant acumula 598.2 millones en ganancias de carrera, superando los ingresos que ha tenido LeBron James.
Veo una progresión rápida en esta franquicia desde la era post-Harden y Paul. Me siento orgánico aquí», fue lo que comentó Durant poco después de aceptar ser cambiado a Houston.
Para Durant el futuro pinta que este quinto equipo en su odisea NBA (tras Thunder, Warriors, Nets y Suns), será el definitivo, y tendrá un núcleo en el cual aspirar a ser campeón en la NBA.
Siempre sentí que era un sitio en el que podía vivir», afirmó Durant recientemente sobre Houston. «Busco estar aquí el mayor tiempo posible… [mi intención] es consolidarme en un lugar y construir con un grupo».
Tras una campaña anterior en la que los Rockets fueron eliminados en la primera ronda de los playoffs, esta extensión solidifica su apuesta por el presente. Al combinar la experiencia y el talento generacional de Durant con la energía de su plantilla emergente, Houston se posiciona como un contendiente legítimo en la Conferencia Oeste.