No hay equipo en Inglaterra que marque más y reciba menos que el Manchester City… y no hay equipo en el mundo que ansíe más la ‘Orejona’ que ellos. Si esta combinación se junta da como resultado uno de los conjuntos más sólidos y favorito absoluto para estar en la final de San Petersburgo. El 0-5 al Sporting CP es la prueba.
En 45 minutos, el City demostró por qué está hecho para desafíos superiores. A priori, su superioridad era aplastante antes del partido, pero es que cuando la pelota echó a rodar, esta fue aún mayor. Mientras en París, PSG y Real Madrid jugaban una primera parte lenta, aburrida y débil, en Lisboa al Sporting le caía un torrente de futbol difícil de digerir. Un 0-4 al descanso motivado por un Bernardo Silva magistral.
«Es el jugador perfecto«, apuntó Guardiola tras el encuentro, ahondando en su cariño al portugués, al que ya definió como el mejor jugador de la Premier, por encima de cualquier otro. Pese a que estuviera más fuera que dentro, Bernardo es de los pocos futbolistas que tienen asegurado su hueco en los partidos importantes en uno de los onces más competitivos.
Suma diez goles entre todas las competiciones, lo que le convierte en el tercer máximo goleador del equipo, y además tenía una cuenta pendiente. «Nací en el otro extremo de la ciudad, es muy bonito poder marcar en casa», dijo Bernardo, pese a que la hinchada del Sporting le abucheaba por su pasado en el Benfica.
Pero el City es mucho más que Bernardo. Es una máquina que no necesita delantero centro para ser el más goleador de la Premier. A base de juntar talento y de los esquemas de Guardiola, el City iguala los 61 tantos del Liverpool en liga, pero los mejora con tan solo 14 tantos encajados. Con trece partidos aún por jugarse, el City tiene en su mano otra Premier más, la que sería la cuarta de Guardiola.
«No seré como Ferguson en el United«, subrayó antes del partido. Quizás no en lo temporal, porque no parece plausible que aguante 27 años, pero sí en el legado que puede dejar en la parte celeste de Mánchester.
Desde que llegó en 2016 ha firmado la etapa más gloriosa del equipo. Nadie había tenido a su disposición un equipo de tanta calidad, pero tan solo hace falta mirar a la otra zona de Mánchester para ver que dinero no es igual a éxito. Bajo su mandato, el City, además de las tres Premier, ha cosechado los cuatro títulos domésticos en una misma temporada, ha roto los récords de más goles en la liga, y de más victorias y más partidos seguidos sin perder seguidos.
Ha conseguido un dominio inédito en el campeonato inglés, donde el Liverpool ha necesitado elevar su nivel hasta niveles insospechados para poder disputarle una liga y ganarle otra. En cuanto falla un ápice, se queda fuera de la carrera. Ha llegado también la primera final de la Champions, para un equipo que tenía en las semifinales de 2016, con Manuel Pellegrini, su tope. La derrota dolió, pero no terminó con el trabajo de Guardiola, al que, desde Abu Dabi consideran el único capaz de poner la guinda al proyecto.