En los duelos que marcaron el inicio de la Jornada 9 del Apertura 2026, se dio la primera sorpresa de esta fecha, con la victoria del conjunto de Juárez por dos anotaciones a cero sobre los Tigres, y con ello su primera victoria en el certamen, que inició siendo una auténtica pesadilla para los fronterizos.
El delantero colombiano, Oscar Estupiñán, marcó de penal el primer tanto del encuentro y después cerró la pinza en a una tremenda asistencia de Jesús Murillo para poner cifras definitivas en el encuentro.
Con este resultado, la escuadra de los Bravos consiguió sus primeros tres puntos de la competencia y rompió lo que fue el peor inicio de un torneo, aunque no abandonan la última posición de la tabla general; Tigres, por su parte, se mantienen en nueve unidades y son decimoquintos en la clasificación general.
Si las cosas estaban mal, con la posibilidad de Liguilla muy comprometida, este viernes los Tigres hicieron un ridículo monumental al perder contra el peor equipo de la Liga, unos Bravos de Juárez que habían perdido todos sus juegos y no pudieron con ellos, perdiendo 2-0 y jugando a nada absolutamente.
Si Víctor Manuel Vucetich en su papel de vicepresidente deportivo había elogiado la labor de su entrenador, él mismo, en los cuatro partidos anteriores, ahora con esta pésima actuación tendría que empezar a buscar su propio reemplazo.
Tigres necesitaba urgentemente el triunfo, llegaba con nueve partidos sin ganar fuera del Volcán y enfrentaba al peor equipo del torneo, pero se quedó estancado en 7 puntos, unos Bravos que habían perdido todos sus juegos de la campaña, ocho derrotas en ocho compromisos, pero ahora respira un poco con sus primeras 3 unidades.
Luego de un arranque flojo, Tigres empezó a dominar el juego a partir del minuto 10, aunque sin mostrar mucha claridad al frente. Era un juego lleno de errores, de jugadas sin trascender, digno de los lugares que ocupan en la tabla de posiciones.
El primer disparo franco a portería llegó hasta el minuto 27 por medio de Juan Brunetta en un tiro libre. Al 36’ el “Chicha” dejó escapar el gol de frente al arquero Jurado que evitó el gol felino. Bravos solo tuvo un esbozo en un disparo de Monchu que tapó Alan Franco al 41’.
Tras un primer tiempo para el olvido, Víctor Manuel Vucetich no hizo modificaciones, como si su equipo estuviera jugando bien.
Bravos salió mejor y en los primeros 10 minutos del complemento tenía a los felinos en su propia cancha. Al 56’ Denzell tuvo el gol, pero su remate de cabeza fue a las manos de Nahuel Guzmán.
Tigres respondió al 58’ en una descolgada, pero Gilberto Sepúlveda salvó su arco a un remate de Brunetta. Al 61’ Brunetta había marcado gol, pero lo anularon por fuera de lugar de Rodrigo Aguirre.
Después de que ingresaron Guillermo Martínez y Ozziel Herrera por Monreal y el “Chicha”, al 63’ el árbitro Marco Antonio Ortiz marcó penalti más que rigorista por una falta casi imperceptible de Araújo sobre el “Puma” Rodríguez y tres minutos después Óscar Estupiñán lo hizo bueno para el 1-0 de Bravos.
Heridos en el orgullo de estar perdiendo ante el peor equipo del torneo, los felinos se fueron al frente, pero a tontas y a locas, sin ideas, dejando espacios para el contragolpe rival, que se concretó al 79’, en un cabezazo certero de Óscar Estupiñán para el 2-0 merecidísimo para el conjunto fronterizo.
Tuvo que caer el segundo gol de Bravos para que Vucetich se acordara que tenía a Emiliano Gómez en la banca y lo mandó a la cancha. Al 83’ el Búfalo desaprovechó un balón que por error dejó la zaga rival en el área chica y lo voló. Cuatro minutos después de nuevo el charrúa tuvo el gol y lo estrelló en el portero rival, aunque a final marcaron fuera de lugar de Ozziel Herrera.
Tigres está hecho un desastre, es un equipo que tiene un solista en Juan Brunetta que no puede solo, que se desespera y no produce. Ligaron 10 partidos sin ganar fuera de casa y con ocho partidos por jugar en el torneo deberán ganar seis y empatar uno para ver si alcanzan a clasificar, pero que hoy parece más un sueño que una realidad.
¡Fantástico Tigres! Sigan riendo, que el torneo ya es un asco y Víctor Manuel Vucetich tendrá que pensar seriamente en su reemplazo desde ya, pero además de ir buscando acomodo a más de un jugador que no está para jugar en este equipo.