El entrenador Eduardo “Chacho” Coudet debutó con éxito en el banquillo de River Plate, que venció el jueves 2-1 a domicilio a Huracán, en el encuentro que cerró la 10ma. fecha del Torneo Apertura del fútbol argentino.
Un gol de penal de Gonzalo Montiel, a los 85 minutos, sentenció el triunfo del “Millonario”, que se había puesto en ventaja a través de un cabezazo de Sebastián Driussi, a los 27. El ecuatoriano Jordy Caicedo, también de penal, había igualado transitoriamente para el “Globo” a los 45+2.
Además, el arquero ecuatoriano de Huracán, Hernán Galíndez, contuvo un penal al colombiano Juanfer Quintero, a los 70. Tanto el local como la visita terminaron con diez, por las respectivas expulsiones de Lucas Carrizo y Facundo Colidio, a los 82.
Con su victoria, River escaló al quinto puesto de la Zona B, en tanto el equipo de Diego Martínez cayó al octavo puesto.
El partido se jugó en el estadio Tomás Adolfo Ducó con un aforo limitado a poco más de 15.000 espectadores, debido a un derrumbe ocurrido la semana pasada en el estacionamiento de un predio cercano que dejó a cientos de vecinos en la calle.
En el estreno del sucesor de Marcelo Gallardo, “se vio otro River”, tal como lo definió el propio Montiel. Coudet también se fue conforme de Parque Patricios.
“Fuimos justos ganadores. Celebro que pudimos sostener la idea y la forma de juego. Hay muchas cosas que tenemos que repetir el domingo en casa” ante Sarmiento de Junín, declaró.
De arranque, se vio un equipo protagonista, corto y ordenado, que presionaba más alto de lo habitual, con un nítido esquema 4-1-3-2 que incluyó como sorpresa las presencias de Ian Subiabre como carrilero izquierdo y el ecuatoriano Kendry Páez como segundo delantero.
Para observar en vivo al joven de 18 años cuya ficha pertenece al Chelsea y a sus compatriotas Galíndez y Caicedo, el seleccionador de la “Tricolor”, Sebastián Beccacece, estuvo presente en un palco del Ducó.
El “Chacho” no tocó demasiado en cuanto a nombres. Nueve de los que venían de empatar con Independiente Rivadavia durante el brevísimo interinato de Marcelo Escudero conservaron su lugar. Apenas se sentaron en el banco el colombiano Juanfer Quintero y el juvenil Joaquín Freitas, quienes igualmente ingresaron en el complemento.
El “Millonario” gritó primero con un golazo del que participaron varios futbolistas, con especial mención al cambio de frente de Driussi para Montiel, quien avanzó al espacio y tiró el centro para que el propio exjugador del Austin FC -que en el entretiempo salió lesionado- cabeceara a la red en el segundo palo.
Cuando el primer tiempo se moría, Nicolás Ramírez castigó con tiro penal una sujeción del capitán Lucas Martínez Quarta a Caicedo. Pese a las protestas no hubo marcha atrás y el ecuatoriano cobró la falta con precisión y potencia para nivelar y elevar a cinco goles su cuenta personal en el certamen.
El inicio del complemento tuvo a los dos arqueros como protagonistas. En particular a Galíndez, quien se arrojó a su izquierda para evitar que Quintero consiguiera convertir desde los 12 pasos en su primera intervención en el partido. El rebote, cabeceado por el colombiano, también fue neutralizado por el portero.
River, refrescado por el ingreso de un indescifrable Freitas, siguió dominando las acciones, ante un oponente que fue perdiendo frescura. Y llegó un tiro libre que ejecutó Quintero. Emmanuel Ojeda, ubicado en la barrera, realizó una “mano de bloqueo” en el área, según describió Ramírez tras ver las imágenes proporcionadas por el VAR.
Mientras esto sucedía, Carrizo se empeñaba en destruir el punto del penal y el sustituto Colidio lo empujaba al suelo: resultado, ambos vieron la roja.
Esta vez, Galíndez no pudo descifrar al pateador. Montiel lo engañó y sentenció el 2-1 para la visita.
En el último instante, Huracán pudo igualar, pero el internacional suizo Lucas Blondel, recién llegado a préstamo de Boca Juniors, disparó por sobre el travesaño desde el corazón del área. De todas formas, el línea levantó la bandera por un presunto offside previo.
Así, Coudet y sus jugadores pudieron entregarse al festejo.
En otros partidos, Belgrano de Córdoba venció 1-0 a Estudiantes en Río Cuarto y trepó a la cima de la Zona B. En tanto, el Talleres de Carlos Tevez derrotó 2-0 en casa a uno de sus clásicos rivales, Instituto, por la Zona A.
Defensa y Justicia empató 1-1 con Central Córdoba en un partido muy polémico, con el VAR como actor protagónico. Al local le expulsaron un jugador y le cobraron un penal en contra.
Su entrenador estalló contra el árbitro: “Lo roto que estás moralmente”, le gritó en la cara Mariano Soso a Bryan Ferreyra.
Además, Riestra y Gimnasia de Mendoza igualaron a cero.